Garrapatas (Ixodoidea)

Las garrapatas son ectoparasitos homofágos, se alimentan de sangre de vertebrados, principalmente de mamíferos y aves. Las garrapatas pertenecen al grupo de los arácnidos, orden Acarina y son vectores de numerosas enfermedades infecciosas entre las que están el tifus y la enfermedad de Lyme

Existen unas 900 especies repartidas en dos familias: las garrapatas duras (Família Ixodidae) que comprenden un 80% de las especies y las garrapatas blandas (Família Argasidae) que comprenden el 20% restante.

Diseño sin título (4).png

Las garrapatas duras reciben su nombre por la presencia de una placa dura en la superficie dorsal del cuerpo llamada escudo. Éstas parasitan a numerosos mamíferos, entre ellos, los humanos.

Las garrapatas blandas presentan la superficie externa de su cuerpo desnuda, es decir, sin escudo, que recuerda al aspecto del cuero. Las garrapatas blandas parasitan mayormente aves.

El ciclo vital de las garrapatas difiere en función de si se trata de garrapatas duras o garrapatas blandas. En ambos casos, el inicio del ciclo empieza con la eclosión en el suelo de los huevos puestos por las hembras.
Las larvas, a diferencia de las ninfas y los adultos, presentan solamente 3 pares de patas, mientras que los demás estadios activos presentan los 4 pares característicos de los arácnidos. Inmediatamente después de la eclosión, las larvas buscan un huésped para alimentarse.
Las garrapatas pueden esperar meses hasta encontrar un hospedero. Tras localizar un lugar adecuado para fijarse, las garrapatas perforan la piel con el extremo distal dentado de sus quelíceros y empiezan a succionar sangre, a la vez que introducen el hipostoma sirviendo como primer elemento de anclaje.
Segregan un cono de cemento alrededor de las piezas bucales obteniendo un anclaje definitivo y poder así alimentarse tranquilamente. Este cemento es un fluido rico en proteínaslípidos y carbohidratos, que puede provocar enfermedades en la piel.
Durante la toma de sangre, a través de varias vías como la saliva, la regurgitación del contenido intestinal o las heces, las garrapatas pueden transmitir a sus hospedadores un amplio y variado conjunto de patógenos causantes de graves enfermedades, algunas de ellas letales. Hay que aclarar es que la mayoría de las picaduras de garrapatas son inofensivas, no conllevan la transmisión de gérmenes patógenos; además, aunque inoculen gérmenes, la mayoría de las veces no se manifiestan síntomas de la enfermedad.

Huevos.png